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   En Roraima, las mujeres se unen para pintar imágenes y mensajes de solidaridad y empoderamiento como parte de las actividades de los 16 Días de Activismo contra la Violencia Sexual y de Género. Unidas con el propósito de llamar a acabar con la violencia de género, en el contexto de la campaña mundial de la ONU 16 Días de Activismo contra la Violencia Sexual y de Género, venezolanas y brasileñas plasmaron bellas imágenes y mensajes de empoderamiento mediante grafitis en un muro cercano al albergue Tancredo Neves, en Boa Vista (Roraima, Brasil), donde actualmente viven cerca de 500 ciudadanos y ciudadanas venezolanas que vinieron a Brasil en busca de protección.

   Antes de iniciar la creación de estos grafitis, algunas huéspedes del albergue se reunieron con mujeres del barrio Caimbé, cerca del albergue, para discutir sobre los derechos de las mujeres y temas relacionados con la violencia sexual y de género. La pintura mural tuvo el apoyo de la Secretaría de Estado de Trabajo y Bienestar Social de Roraima y la actividad es parte de una iniciativa conjunta en Roraima entre ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados), UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas) y OIM (Organización Internacional para las Migraciones).

   El resultado de esta mezcla de colores y empoderamiento femenino es un arte lleno de belleza y contrastes. Quien pase frente al Estadio Ribeirão, entre los barrios Caimbé y Tancredo Neves, no dejará de notar el cambio: donde antes había un muro gris y sin vida ahora existe un mural colorido y vibrante.

   El tema escogido para la pintura fue “La violencia contra la mujer no tiene frontera”. Después de un día de conversaciones e intercambio de experiencias, fue tiempo de ponerse a trabajar. Orientadas por las artistas Deborah Erê, Laís Marta y Nadja Kristina, las mujeres se turnaron en la escalera para aportar su contribución al mural, realizado en un espacio cedido por el Núcleo de Deporte Comunitario de Roraima.

   Para Deborah Erê, de 24 años, una de las artistas responsables por la producción del mural, es esencial que los profesionales que trabajan con arte urbano trabajen el tema de la violencia contra la mujer. “Ese es un mal que es muy común entre nosotros. Casi todas las mujeres que conozco ya sufrieron algún tipo de violencia, algún tipo de abuso. Eso no puede ser tratado como una cosa normal. Nos quedamos calladas y silenciadas por mucho tiempo. Necesitamos hablar de eso para combatir ese mal”, dijo.

   “Me di cuenta de que la violencia que ellas sufrieron y sufren en Venezuela son cosas que suceden con nosotras aquí en Brasil. Saber que no estamos solas nos fortalece. Juntas somos más fuertes. Sumando fuerzas y experiencias nos fortalecemos mutuamente. Tenemos que hacer ese ejercicio de ayudarnos la una a la otra, apoyarnos. Las mujeres tienen que unirse para acabar con la violencia”, agregó.

   La venezolana Valeris, de 20 años, nació en el Estado Anzoategui y llegó a Brasil hace un mes con su esposo e hijo. Es la hija mayor de una gran familia, y dejó a su madre y a sus 6 hermanos.

   Valeris participó de las conversaciones antes mencionadas y así como Erê, se dio cuenta de que la violencia contra las mujeres no tiene fronteras. “¡Fue una experiencia única! Pude ver que no sucede solamente en Venezuela, sino que en varias partes del mundo las mujeres sufren de violencia”. De la experiencia de los últimos dos días llevará consigo algunas lecciones: “Creo que a pesar de lo que sucede con nosotras, las mujeres siempre logramos seguir adelante, somos una fortaleza, lo vamos superando. Así es”, concluyó.

Las venezolanas Rilianys y Valeris participaron en las conversaciones y en la creación de los grafitis.

Las venezolanas Rilianys y Valeris participaron en las conversaciones y en la creación de los grafitis.   © ACNUR/Reynesson Damasceno

   La joven Rilianys de 20 años, también salió con más confianza: “Nos oyeron y nos ayudaron a aliviar un poco los pensamientos que nos atormentan todos los días cuando nos quedamos solas. Me sentí abrazada. Fue mágico, me sentí libre. Aprendí principalmente que debemos valorarnos como mujeres, que todas tenemos el derecho de participar y ser respetadas. Nunca había escuchado eso. ¡Siempre lo llevaré en mi corazón como la mejor experiencia de mi vida!”.

   Para Tania Dias, trabajadora de ACNUR en Boa Vista, la iniciativa buscó sensibilizar al público sobre la violencia de sexual y de género más allá de las fronteras. “Las mujeres que cruzan las fronteras de la ciudad, del estado o del país todavía enfrentan violencia de género, independientemente de su lugar de origen. Por ello, es fundamental que las comunidades de acogida se comprometan a promover los derechos de las mujeres y que garanticen que nadie sea dejado de lado”, dijo ella.

   Según Ana Claudia Pereira, trabajadora de UNFPA, la situación actual en Roraima, en especial de las mujeres venezolanas, merece atención y cuidado. “El Fondo de Población de las Naciones Unidas trabaja para acabar con la violencia de género y todas las prácticas nocivas contra las mujeres y niñas. También buscamos encontrar soluciones y desarrollar normas de políticas públicas capaces de cambiar las situaciones de violencia de género. En Roraima, la situación es bastante delicada y exige no solo nuestra acción, sino también involucrar a toda la sociedad”.

   Los grafitis del muro integran la programación del IV “Grafita Roraima”, evento realizado por la Universidad Federal de Roraima (UFRR), en asociación con los colectivos locales de arte urbano, que busca integrar arte y comunidad mediante los grafitis.

Brasileñas y venezolanas crean grafitis para el fin de la violencia de género.

Atención y empoderamiento

   En una iniciativa interagencial, UNFPA, ACNUR, OIM y otras agencias de la ONU han trabajado junto al Gobierno brasileño para ampliar la respuesta y capacidad de recepción a los miles de personas que cruzan la frontera entre Brasil y Venezuela. La sociedad civil también está activamente comprometida en iniciativas para apoyar a la población desplazada.

   Además del trabajo con las mujeres venezolanas y la pintura del muro, la iniciativa de las tres agencias de la ONU incluyó esta semana una capacitación sobre la respuesta a la violencia de género para los equipos técnicos y voluntarios que actúan en los albergues en Boa Vista. El objetivo fue fortalecer la capacidad de los funcionarios de los albergues y de los servicios de seguridad pública y de asistencia social para crear una red de prevención y respuesta a la violencia de género y promover la salud sexual y reproductiva.

   La violencia de género es frecuentemente una causa de desplazamiento forzado. Las personas refugiadas y desplazadas internas están también expuestas a graves riesgos de sufrir algún tipo de violencia a lo largo de sus viajes. En 2017, muchas operaciones de ACNUR intensificaron sus esfuerzos para prevenir y responder a la violencia, en especial la violencia sexual y de género.

    Brasil conoció un marcado aumento del número de solicitudes de asilo presentadas por ciudadanos venezolanos en los últimos tres años. Solamente en este año, se estima que cerca de 20 mil venezolanos ya solicitaron asilo en Brasil. Entre ellos, aproximadamente 14 mil registraron su solicitud en Roraima.

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