Paúl Miguel Ortega González Ingeniero de Sistemas Paúl Miguel Ortega González home page:
Autor |_ - Blog Banner

inspirational

graffiti

Leer Más
Paúl Miguel Ortega González - Graffiti sobre trenes, fotografía y ‘Subterráneos - descarga (1).jpg

Graffiti sobre trenes, fotografía y ‘Subterráneos

Publicado por: Paúl Miguel Ortega González, en Oct 07, 2020

   Cuando el graffiti contemporáneo nació en el Nueva York de los años setenta, el juego consistía en hacer circular tu nombre a través de la ciudad pintándolo en los costados de los vagones del metro, un soporte extremadamente visible. El contacto con los espectadores era directo, y los vagones podían circular durante meses o incluso años antes de ser borrados. En los ochenta multitud de adolescentes europeos comenzamos a reproducir esta práctica, pero en nuestras ciudades los vagones pintados no llegaban casi nunca a ser puestos en circulación.

    A diferencia de los escritores originales, nosotros no pintábamos los trenes para que nuestros nombres fueran visibles. En casi todos los casos sabíamos que solo los verían los empleados del metro encargados de su limpieza. Pintábamos los vagones sobre todo por tradición, por reproducir un fenómeno que nos fascinaba. De modo que, para tener prueba de cada hazaña,  había que documentar las pinturas después de ejecutarlas. Para los escritores de graffiti europeos la fotografía fue desde el principio el soporte principal.

    Una consecuencia del uso de la fotografía fue la posibilidad de ampliar la audiencia. Las imágenes se intercambiaban por correo y se imprimían en fanzines, y para los escritores más ambiciosos la competición pasó pronto a tener escala internacional. Esto hizo que los viajes se hicieran cada vez más comunes, hasta convertirse en un elemento central de la cultura. Hoy, los escritores especializados en trenes no se centran necesariamente en sus propias ciudades, su principal meta es a menudo pintar vagones de los sistemas de transporte de diferentes ciudades, cuantas más mejor.

   Aunque en algunas ciudades los vagones pintados han llegado a circular de forma habitual, en la mayoría siguen siendo borrados antes de que nadie los llegue a ver. El resultado del trabajo sigue por tanto siendo el trofeo en forma de fotografía, imágenes que los escritores acumulan en sus álbumes personales. Algunos las guardan celosamente y solo las muestran a personas cercanas, otros se apresuran a publicarlas en medios especializados y redes sociales.

    Durante estos treinta años el fenómeno no ha dejado de crecer, y la competición por destacar es cada vez más dura. Como esta competición tiene lugar en la documentación, la técnica fotográfica y videográfica se ha ido sofisticando. Los escritores y grupos más visibles son hoy los que mejor documentan su trabajo en fotografías, y sobre todo en vídeos. En las incursiones actuales no es raro que uno de los participantes se dedique solamente a registrar la acción.

    En la jerarquía de superficies de la cultura del graffiti los trenes se valoran muy por encima de los muros, por tradición y sobre todo por la dificultad que implica pintarlos. En particular los vagones de metro son los objetivos más preciados, y los escritores especializados en este tipo de trenes constituyen el subgrupo más respetado. Esto es así porque la infiltración en túneles y hangares de metro es mucho más compleja y arriesgada que el trabajo sobre otros tipos de trenes, que suelen circular en superficie y dormir en entornos abiertos o incluso rurales.

0 comentarios

Agrega un comentario